La primera Navidad después del salto cuántico y 2 recetitas para tu mesa

La primera Navidad después del salto cuántico y 2 recetitas para tu mesa

Como buena libriana prefiero la armonía, elijo los ambientes relajados, la tranquilidad, los entornos naturales. De modo que, cuando se avecinan los tiempos de Navidad me refugio en casa. Trato de seguir el propio ritmo familiar sin dejarme llevar por el desenfreno de las demás personas o circunstancias. Desde mi profesión siempre he hecho hincapié en la necesidad de volver a los ritmos biológicos, a los relojes corporales, y el entorno donde hace unos meses elegimos vivir nos lo recuerda cada día.

DSCN26134

Si tuviera que definir lo que noto  y sufro durante las época de las fiestas es el EXCESO. Todo está exacerbado, todo es tumultuoso, el desenfreno por las compras en el supermercado, que los regalos, que la comida  tiene que ser abundante, que nada falte, que el pan dulce y la sidra, el champagne y los confites. A veces me pregunto si realmente tomamos conciencia de esta carrera que no tiene fin.

Es realmente difícil salirse de ese esquema, pero cuando podemos abandonar el barco de la urgencia, cuando comenzamos a sentir  que nuestros corazones han disminuido el ritmo y comienza otro palpitar,  la sensación de tranquilidad y bienestar es infinita, y comenzamos a experimentarla desde que nos mudamos a este pueblito tan pintoresco en medio del monte serrano. Y… lo mejor de todo es que la comida te sale de maravillas porque toda la energía va dirigida sólo a lo que importa, a lo que tiene SENTIDO. Todo lo demás deja de ser necesario.

Seguramente la decoración para la mesa de esa noche será muy sencilla. Algunas piñas que encontremos, cuencos con agua y flores de caléndula, o lavandas, quizás alguna que otra florcita silvestre.

Los regalos serán algo que hayamos comprado en la feria de navidad, alguna bolsita con hierbas aromáticas, algún presente hecho por una mamá emprendedora, o bien souvenir de  chala o papel en los que estoy trabajando.

La mesa de Navidad probablemente sea muy variada. Nos daremos el gusto de preparar recetas con esas materias primas que hoy en día son un poco prohibitivas por su costo, como la leche y el aceite de coco, un buen cacao o chocolate amargo, los arándamos, las nueces pecan. No evitaremos ningún alimento, porque en mi familia extendida no hay vegetarianos, de modo que el respeto, la tolerancia y el amor serán parte de esta cena compartida con nuestros seres más queridos.

En nuestro caso la familia viene a visitarnos desde lejos, y como deseo estar el mayor tiempo posible disponible para ellos he pensado en dos recetas  bien rápidas, sencillas  y abundantes que aquí se las cuento.


Dejamos en remojo la noche anterior 300 gramos de castañas de cajú. Luego las colocamos en licuadora con agua que las tape. Luego procesamos. Le agregamos unas tres cucharadas de semillas de chía ya activadas y procesamos nuevamente.

cocina medicinal

Después retiramos la mitad de esa pasta y la reservamos en un recipiente (mejor si es de vidrio).

RECETA DULCE: Helado con aires árticos

A la mitad que queda dentro de la licuadora le agregamos  2 bananas bien maduras y 2 cucharadas de azúcar mascabo. Procesamos. Por último, 2 puñados de arándanos rojos deshidratados, frutos muy populares en Rusia y Escandinavia. Procesamos. Colocamos la preparación en un recipiente de vidrio y llevamos al frezzer por 3 horas.

cocina medicinal DSCN6992

RECETA SALADA: Crema salada de Provenza

A la mitad de pasta de castañas que reservamos en el recipiente de vidrio las aderezamos con ajo seco y perejil, sal rosada y mezclamos. Llevamos a heladera por unas 2 a 3 horas.

cocina medicinal

Ahora sólo falta cortar algunos bastoncitos de zanahoria o rodajas de nabo para hacer unos ricos bocaditos crudos.

Listo! Receta DOS EN UNO.

Dos en uno

Nuestro deseo es que puedas sentir la calidez de un beso y de un abrazo fraterno, y que degustes una buena cena!

Muchas felicidades !!

Y si querés contame ¿Cómo pasarás tus fiestas?

Sawabona.