Una galletita vegana y sin gluten, con 3 ingredientes!

Esta galletita nace una tardecita de domingo en medio del monte, cuando escasea la premezcla para celíacos, el vientito sopla helado y justo viene gente visitarnos para compartir una charla, con algo calentito de por medio, y amontonarnos alrededor de la salamandra.

Es realmente muy simple y lleva sólo unos minutitos… y nos deja volar más allá del gluten. Es muy importante para el celíaco poder disponer de recetas sencillas, rápidas, nutritivas,  integrales, y con ingredientes autóctonos siempre que se pueda! (Como para variar entre tanto almidón y refinado que no nutre).

Procesás 1 paquete de galletas de arroz integral (fijate que hay marcas que usan sólo arroz integral y agua).

Luego agregás 3 cucharadas de cacao amargo.

Por último incorporás 2 cucharadas de arrope de mistol o chañar.

Mezclás primero con cuchara y luego con la mano.

Le das forma con las manos, o bien con una cuchara o moldecito.

Podés servirlas así húmedas o bien las llevás a horno moderado por 15 minutos y luego las dejás enfriar.

Galleta sin TACC

Me gustaría recibir tu comentario, sobre todo si sos celíaco, o convivís con uno de ellos.

Un fuerte abrazo!

Melina.

Cómo hacer galletitas 100% vegetales y aptas para todos

Cómo hacer galletitas 100% vegetales y aptas para todos

Hola! ¿Cómo has estado?

Espero que muy bien. Noviembre se presenta por casa con lluvias muy generosas y brotes nuevos en la huerta. Y como más de una llueve y llueve y no podemos salir de casa, bueno, estos días son la mejor excusa para cocinar y probar recetas nuevas.

Ya hace un tiempo que en las preparaciones evito en gran medida muchos de los aditivos que no sean los naturales, también los refinados, el huevo, los lácteos. En casa debemos cocinar sin trigo, sin avena, cebada ni centeno. Esto nos ha permitido conocer un sinfín de sabores y texturas. Resulta que me había quedado sin harina de arroz, y así es como nace esta receta.

Puse en remojo unos 150 gramos de dátiles y otros 150 gramos de castañas de cajú durante toda una noche. Al otro día le extraje los carozos a los dátiles y procesé. Luego, puse semillas de chía durante una media hora y mezclé todo junto con cuchara. Me quedó una pasta  a la que le agregué unos 100 gramos de coco en escamas y también una buena cantidad de coco rallado. Luego separe en bolitas sobre una asadera y sequé en el horno durante unos 20 minutos, aunque también hubieran quedado muy bien en deshidratador.

Quedaron muy crocantes por fuera y apenas húmedas por dentro.

Cargamos todo y fuimos a casa de unos amigos.

Un éxito las galletitas, sobre todo con los más chiquitos.

Prueben de hacerlas y después me contás!