Avena y silicato

El silicato desempeña un rol fundamental en el reino animal y vegetal. Es fundamentalmente un mineral que proporciona firmeza. Su presencia hace que el hombre se mantenga erguido, le permite correr, además de ver oír y hablar.
Podemos encontrarlo en plantas, frutas, verduras, cereales. Ajo, manzana, membrillos, cerezas, sandía, pomelo, ciruela, mora, granada, cítricos, coco. Lo encontramos también en las aceitunas, nueces, almendras y avellanas.
La avena constituye una fuente muy rica en silicatos, por eso se aconseja su consumo en la niñez como leche de avena, en sopas, o barritas de cereales, galletitas, etc.
Cuando las personas presentan deficiencia de sílice por lo general tienen mucho moco, se resfrían con facilidad. Pueden manifestar trastornos en la asimilación e intolerancias alimentarias, se cansan, y sufren de dolores de cabeza luego de leer o de cualquier esfuerzo mental. Puede presentar cabellos frágiles, uñas y dientes quebradizos.